Saturday, March 24, 2007

My vintage casita

Mi abuelo era carnicero, pero en sus ratos libres pintaba y construía cosas bellas. Desde su cama de enfermo, donde poco después moriría, construyó para su nieta -que aún no había nacido- una casa de muñecas.




























(tengo aquí conmigo sólo estas dos piezas a color -el resto en buenos aires- es una pena porque los detalles de empapelado, estampado, perchitas, cajones y colores son increíbles y no se aprecian en estas fotos)

10 comments:

Alma Larroca said...

no entiendo...te dejé un comment acá escrito hoy y ahora no está, que paso?

empiezo a entender said...

es una ternura pá morir de amor. entre tu abuelo y las casitas....

nieto said...

el abuelo tuvo una enfermedad de grande que fue como una imparable sensación artística, después le vino un tumor por fumar mucho y se murió.

grandioso

la muniequera said...

alma, te cuento doppo, cosas de blogger

entendida, siiii ternura totaaaal

nieto, si, un raro fenómeno del que no sabemos mucho más, una pena

zbelnu said...

Pero es preciosa! Justamente ayer hablaba con una amiga de las casas de muñecas. Era genial jugar con ellas, imaginar esos espacios diminutos, querer entrar de verdad como en la caseta de mi gata (decíamos que dentro, tenía biblioteca, salones...). Seguro que ese abuelo te inspiró...

la muniequera said...

Tal cual Z, yo tenía la casa, que eran muchas más piezas que estas que se ven, dentro de un armario. Entonces eran 3 plantas con habitaciones, salas, y un submundo completo en el que me sumergía y del que odiaba tener que salir!
Del abuelo poco más, ya que no lo conocí en persona.

cacho de pan said...

¿donde puede vivir una muñeca muñiequera?
fácil respuesta: ¡en una casita de muñecas!

+ ! said...

(tu remezcla está en el bulin, muniequera)

la muniequera said...

soy una muniequera con casa propia, pero que cuelga sus cuadros en en bulín ajeno!

iZiara said...

...Cómo me pierdo en tu blog..! jajaja...con los muebles y too...
Y yo que apenas conservo los salvados recortes de arrugados papeles de dudosas tintas y esos trozos de tela que perduran al tiempo y tan solo esperan un leve reconocimiento...